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Cómo cambiar la contraseña del router wifi

Las operadoras no piensan ni diseñan manualmente cada una de las claves de los routers de sus millones de clientes.

Por lo general lo que todas hacen es delegar en sus propios algoritmos, los cuales suelen ser son descubiertos y filtrados. Cuando esto pasa quedan todas las claves expuestas a todos los usuarios que no las hayan modificado y permanezcan por defecto.

Estos algoritmos se tratan de fórmulas matemáticas con las que las operadoras diseñan sus contraseñas. Por ello, una vez los atacantes las consiguen, pueden crear aplicaciones especialmente diseñadas para aprovecharlas para generar contraseñas idénticas a las utilizadas por los operadores.

Esto hace que si un atacante sabe que tú eres cliente de un operador X, sólo tenga que generar contraseñas para ese operador hasta dar con la tuya en cuestión de minutos.

Y es aquí donde entran en juego los nombres de usuario. Estos de por sí no marcan una diferencia significativa a la hora de proteger directamente tu WiFi pero pueden delatar a quienes prestan menos atención a sus configuraciones por defecto.

Si tu red tiene el nombre de usuario por defecto de un operador X tienes más posibilidades de que utilices también la contraseña por defecto que un vecino cuya red WiFi se llame “ELVECINODEALLADO”.

A parte de este nombre si tu contraseña la has creado tú y no se rige por las fórmulas matemáticas de ninguna operadora a un atacante le costará mucho más poder resolverla en el caso de que sea segura.

Al final no hay una contraseña 100% segura, pero cuanto más difícil se lo pongas a tus atacantes más posibilidades tienes de que desistan y busquen otra víctima bastante más sencilla.

Cómo cambiar el nombre de tu Wifi y su contraseña

El primer paso para cambiar las credenciales de tu router es conseguir tu IP local. Para ello si estás en Windows, abre el menú de inicio, escribe cmd, y ejecuta la aplicación Símbolo de sistema. De esta forma entrarás en la terminal de Windows donde sólo tendrás que escribir el comando “ipconfig” y se te mostrarán tus direcciones IP.

La que te interesa a ti es la de la puerta de enlace predeterminada o IP local, que reconocerás porque suele empezar con 192.168.xx.xx. Búscala en la barra de dirección de tu navegador para entrar a la configuración del router. Al hacerlo te pedirá un nombre y contraseña que te vendrá por debajo del aparato.

Ahora tienes que navegar por los menús hasta encontrar el apartado Nombre de red (SSID), que es el nombre con el que aparecerá tu WiFi cuando intentes conectarte a ella.

Por lo tanto lo primero que tienes que hacer es cambiar tu nombre SSID. El camino hasta llegar al SSID puede variar dependiendo de tu router.

A continuación tienes que cambiar la clave precompartida de WPA. A su lado aparecerá la clave que has estado utilizando hasta ahora, por lo que cámbiala y pulsa sobre el botón guardar para aplicar los cambios.

Al cambiar estas contraseñas tienes que tener en cuenta un par de medidas de seguridad que debes tomar.

En primer lugar evita crear contraseña especialmente sencillas, como como datos personales o fechas que puedan obtenerse mediante la ingeniería social. Tampoco crees unas tan difíciles que luego se te olviden, intenta encontrar un buen equilibrio.

Y por último, has visto cómo la propia página de configuración del router tiene también una contraseña fácil de encontrar. Por eso es importante que esta también la cambies por otra elegida por ti mismo. En el caso de nuestro router está en la sección Contraseña dentro de la categoría Router, pero una vez más esto podría cambiar dependiendo del modelo.

Aspectos a tener en cuenta si cambias la contraseña Wifi

Vamos a recordar unas cuantas cosas que debes tener en cuenta a la hora de hacer estos cambios.

La primera es que si cambias las contraseñas intentes hacerlo por otras que sean igual de seguras.

Tampoco te pases de frenada ya que son contraseñas que tendrás que utilizar cada vez que te vayas a conectar a tu red. Olvidarte de la que has puesto podría ser un problema,  por lo que utiliza alguna fácil de recordar o apunta la que hayas configurado en un papel al que puedas recurrir.

Consejos para crear una buena contraseña

1. Diferentes contraseñas

En la actualidad podemos encontrarnos con dos grandes sistemas de cifrado en los routers y las propias conexiones.

En primer lugar tenemos las WEP, las cuales aparecieron a finales de la década de los 90 y que con el tiempo han sido objeto de muchísimos ataques debido a que es el cifrado más vulnerable. Ahora los sistemas que cuentan con ella disponen de otras medidas adicionales y de protocolos más avanzados.

Su sucesora ha sido la familia WPA que recientemente se ha visto ampliada con la aparición de WPA3 y que, a pesar de ser más costosas de aplicar, se han consolidado tanto en el entorno empresarial como en los hogares.

2. Cómo saber qué tipo de contraseña tenemos

La localización de la clave de nuestro WiFi es muy sencilla. Necesitas ir al router y mirar la pegatina que verás en la parte inferior. En ella tendremos además de la contraseña que la operadora incorpora de serie también el tipo de clave que se trata ya sea WPA, WPA2, etc.

Sin embargo, lo más aconsejable no es solo cambiar ésta, sino también entrar en la configuración y cambiar el nombre de la red o la SSID.

3. Consejos para crear una buena contraseña

En el mundo de la seguridad en Internet nos encontramos con una regla muy sencilla: cuanto más larga sea una contraseña, más difícil de descifrar será para los hackers.

Esto da como resultado que debamos tomar medidas (especialmente si tenemos claves WPA ya que permiten la introducción de más caracteres y símbolos especiales), como por ejemplo, la creación de una contraseña que combine letras y números.

A continuación os ofrecemos algunos trucos más: sustituir las cifras por letras de manera que la A pueda ser igual al número 4 o la E al número 3. Además, deben superar en total los 8 caracteres.

Tres razones para cambiar la contraseña Wifi

1. La contraseña de tu router no es segura

En internet podemos encontrar varios manuales que nos explican cómo robar la contraseña wifi del vecino e incluso multitud de aplicaciones en Google Play.

Las claves son predecibles según el nombre de la red y la operadora. Hoy en día existen programas que prueban una por una cientos de claves. De este modo, alguien con un receptor wifi puede conseguirla fácilmente.

2. Es un fastidio leérsela a los amigos

A más de uno os habrá pasado que llegan amigos a casa o celebráis una fiesta y una de las primeras cosas que os piden es la clave del wifi. Entonces es cuando llega el momento tan fastidioso de tener que comenzar a leer multitud de letras y números.

Si todavía no os ha pasado casi seguro que os pasará y entonces os daréis cuenta de que no sólo es que sea más segura, sino que una contraseña puesta por ti puede ser más práctica.

3. Es difícil encontrar la red wifi por su nombre

Otro de los problemas que nos podemos encontrar es el de no localizar nuestra red entre todas las que aparezcan con nombres similares. 

Cuando intentamos conectarnos a nuestra red nos encontramos con miles de ellas y muchas empiezan por el mismo nombre o llevan el de la misma compañía.

En lugar del nombre técnico que traen por defecto podemos recurrir a nombres ingeniosos y divertidos, como “Eres un pirata”, “Sé donde vives” o “Te cobro el alquiler”, entre otros.

Lo más importante de todo esto es evitar poner referencias personales.

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